El presidente provincial de CSI·F en Zaragoza, Emilio Aguilar, ha expresado su malestar por los ataques que está sufriendo la función pública y "el resorte fundamental" que son los empleados públicos, y ha reconocido tener "mucho miedo" a las medidas que están pendientes de tomarse. "El ataque que nos están haciendo es una justificación a la crisis y nosotros no causamos nada", ha dicho, al tiempo que ha insistido en que los empleados públicos "no son los culpables de la crisis, son los gestores".
El presidente autonómico de CSI·F en Aragón, Pablo Asín, señaló que "hay que decirle al Gobierno que los empleados públicos no somos culpables del despilfarro de las administraciones públicas, no nos gastamos el dinero en coches oficiales, ni en estructuras paralelas, ni en obras faraónicas" . Además, exigió a la presidenta de Aragón, Luisa FernandaRudi, que retome el diálogo social y trate de pactar la modernización de la administración para prestar unos servicios públicos de calidad, eficaces y eficientes.