La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSI-F) ha informado que trabajará con los grupos parlamentarios para evitar que la reforma laboral aprobada recientemente por el Gobierno dañe los servicios públicos de los ciudadanos. Para el sindicato, la reforma "no van a servir para crear empleo" si no que va "desequilibrar las relaciones laborales en España, facilitando la destrucción del empleo y precarizando aún más las condiciones laborales y salariales de los trabajadores, además de profundizar en el desmantelamiento del sector público".
CSI-F ha apuntado que antes de llevar a cabo cualquier otra medida de presión, su intención es "agotar" los cauces de la negociación, de ahí que su intención sea trabajar, en el ámbito parlamentario, con los diferentes grupos políticos.