¿Qué nos pasa?
Me viene a la memoria el estribillo “que vos passa, que vos passa, valencians” del cantautor Paco Muñoz al comprobar que, desgraciadamente, la Comunidad Valenciana se ha convertido en el centro de atención de España e incluso de Europa y del mundo. Pero no como antaño, por los grandes eventos y por el cambio tan significativo llevado a cabo en el paisaje de nuestras ciudades, que se plasmaba en esas frases escuchadas tan a menudo en nuestros viajes a otras ciudades como: “¡Qué bonita está Valencia!”, “¡Cómo ha cambiado!”, que hacían brotar nuestro orgullo y satisfacción.
Por desgracia en la actualidad la Comunidad Valenciana es noticia por la desastrosa situación económica, por las luchas internas de los dos principales partidos políticos, por la violencia callejera, por la contestación social, por los casos de corrupción, por los recortes y por un largo etcétera de cuestiones que ponen de manifiesto la falta de capacidad de algunos dirigentes, sobre todo políticos, para gestionar con responsabilidad las funciones que les corresponden.
En la vida destruir resulta fácil; construir es lo que verdaderamente cuesta y requiere esfuerzo, imaginación, capacidad e inteligencia. En muy poco tiempo estamos retrocediendo unas cuantas décadas con respecto a lo que se había conseguido. Es cierto que ello no es ajeno a lo que ocurre en el resto del estado y en Europa, pero no es menos cierto que en esta comunidad la gravedad de la situación se ha acentuado mucho más que en otras.
De cualquier forma, por muy justificado que esté el malestar social, la violencia y la confrontación nunca supondrán una solución. Para superar esta complicada coyuntura hemos de aplicar el sentido común y exigirles a nuestros dirigentes que lo hagan y actúen con la máxima responsabilidad.
Como hemos dicho en otras ocasiones desde esta misma columna, la situación que vivimos, a pesar de su extrema gravedad, tiene solución. Desde luego, pasa inexorablemente por conocer con exactitud la verdad, por dura que resulte. Y por el acuerdo y el consenso mayoritario de la sociedad valenciana para afrontar, con el sacrificio de todos, el reto de que nuestra comunidad vuelve a ser, al menos, lo que fue hace apenas una década.
Este artículo ha sido publicado hoy en la edición valenciana del diario ABC