El sindicato, mayoritario en la fábrica, defiende que la decisión de apoyar el ERTE presentado por la empresa, rechazado por UGT y CGT, se sometió a la votación de los 52 trabajadores afectados.
CSI-F recordó que, con la reforma laboral la capacidad de frenar la medida por parte de los sindicatos "es prácticamente nula" y que negociaron "para conseguir alguna mejora"