En el Sector de Enseñanza de CSI-F consideramos que las medidas adoptadas por el Gobierno y el MECD en Educación justifican el descontento y la indignación de todos sus profesionales. Este malestar no sólo viene por el ataque contra sus condiciones laborales y salariales, sino, lo más importante, por el grave retroceso que dichas medidas supondrán para la educación española, cuyos Servicios Educativos no son los que corresponden a una potencia como la nuestra. No debemos olvidar que ocupamos los últimos puestos en el ranking educativo de los países de la UE y OCDE. Según el Informe de Competitividad Mundial (IMD) de mayo 2011, entre las cincuenta y nueve economías más fuertes del mundo, España ocupa el puesto cuarenta en función de la contribución de la educación a la competitividad económica, lo que denota la necesidad de mejorar nuestro Sistema Educativo.