Dentro de la habitual política del "ordeno y mando" en materia de Recursos
Humanos de esta Jefatura, asistimos una vez más, como testigos y víctimas, al dictado de una nueva instrucción amedrentadora por parte del Jefe Provincial, en esta ocasión en materia de vacaciones, dentro de un estilo que podríamos ya calificar como de "terrorismo jurídico", por su doble atentado contra el Derecho y contra sus destinatarios.