En marzo de 2012 se anunció, por parte de la Administración, la apertura a la Jornada Continua, una reivindicación – la de la Jornada Continua - por la que CSIF siempre ha apostado, defendido públicamente y luchado. La primera reacción tras el anuncio fue satisfacción, pero ante la coyuntura que vivíamos en ese momento (y que continuamos sufriendo en nuestro sistema educativo), la satisfacción inicial pronto se convirtió en cautela, considerando que no debíamos lanzar las campanas al vuelo aprovechando la ocasión para erigirnos en los “únicos y combatientes sindicales” por la Jornada Continua. Sabíamos que era un paso adelante pero que había que cerrarlo bien mediante consensos y negociación para que fuera un modelo aceptado por todos los agentes de la Comunidad Educativa. Y el tiempo, con un año por medio y una guía que ha sido presentada por la Administración sin haberla consensuado previamente, nos ha dado la razón, muy a nuestro pesar. CSIF defenderá la Jornada Continua, pero no a cualquier precio ni de cualquier forma, dentro del marco de responsabilidad y coherencia que siempre buscamos mantener. Sentimos que otros, tras el citado anuncio de la Administración, decidieran colgarse inmediatamente la medalla como logro propio, medalla que actualmente no es precisamente de metal precioso y que su carga se ha hecho pesada condicionando ésta al “todo vale” y se venda a “precio de oro”.