El sindicato CSI·F denuncia la insuficiente dotación de empleados públicos en los centros penitenciarios de la Comunitat Valenciana. Además, asegura que harían falta cerca de 80 funcionarios más en el principal de ellos, el de Picassent, para garantizar la seguridad de empleados e internos. La reducción drástica en la convocatoria de plazas a funcionarios de prisiones está provocando que en ocasiones módulos con 130 reclusos sean vigilados por un solo trabajador.